Hipotecas muy baratas, ¿volvemos a la burbuja de crédito?

El 15 de septiembre de 2008 quebraba uno de los mayores bancos de inversión del mundo, Lehman Brothers, arrastrando tras de sí todo el sistema financiero de Estados Unidos y llevándose por delante un sistema económico global muy vulnerable e interdependiente. Las consecuencias de este desastre financiero son conocidas por todo el mundo: una de las mayores crisis económicas financieras de los últimos 100 años.

En España, la crisis ha castigado con la virulencia que ya todos conocemos a las familias y a las empresas como consecuencia de la orgía de crédito barato en la que vivimos instalados en los años previos. La facilidad para obtener una hipoteca que, en muchos casos, se concedían por el 120% del valor de tasación de la vivienda fue, al igual que en Estados Unidos con las hipotecas subprime, el desencadenante de la crisis.

Estas enseñanzas deberían haber servido para no repetir los mismos errores que nos llevaron a la ruina. Muy al contrario de lo que pudiese parecer, las entidades financieras se han vuelto a embarcar en una nueva guerra hipotecaria, con diferenciales cada vez más reducidos y condiciones mucho más accesibles para los clientes bancarios. ¿Estamos ante una nueva burbuja del crédito?

Unas condiciones que durarán bastante tiempo

Hipotecas baratasLas condiciones no pueden ser más favorables para los clientes de productos bancarios. Al mínimo histórico del Euribor hay que sumar la competencia por el diferencial más bajo, que reduce aún más si cabe el coste de la hipoteca.

A estas favorables condiciones hay que sumar que, dado que ya no es posible reducir aún más el diferencial, muchas entidades están comenzando a rebajar el resto de condiciones del préstamo hipotecario, en especial las comisiones asociadas y el LTV (Loan To Value), es decir, el porcentaje de crédito concedido en relación al valor de tasación.

Todas estas premisas nos hacen pensar que estamos ante una nueva burbuja de crédito que durará bastante tiempo. La política de compras de activos por parte del BCE no ha hecho más que comenzar y se prevé que se alargue, como mínimo, los próximos 16 meses, lo que hace pensar que las condiciones para obtener una hipoteca serán aún más favorables si cabe.

¿Estamos ante una nueva burbuja inmobiliaria?

Sin embargo, no hay que olvidar que estamos en 2015 y no en 2005. Pese a que la oferta de préstamos está siguiendo un recorrido similar, hay un pequeño matiz que hace que el contexto no sea el mismo: el sector privado sigue demasiado endeudado siete años después del comienzo de la crisis.

Además, el mercado inmobiliario muestra signos diferentes a los existentes en aquella época. El valor de las viviendas, a pesar de haber sufrido una gran caída en los últimos años, es todavía bastante superior al que había allá por 2004. La demanda se recupera de forma débil, pero tendrá que pasar mucho tiempo hasta que veamos los niveles de burbuja.

Por otro lado, parece que el paradigma del régimen habitacional está cambiando. Son muchos los que han descartado la posibilidad de la adquisición de vivienda decantándose por el alquiler, como sucede en muchos países de nuestro entorno. Cada vez son menos los propietarios y más los que alquilan su vivienda. Es posible que el mito del alquilar es tirar el dinero ya no cale tanto después de todo lo vivido.

Sin burbuja a la vista (por el momento)

A pesar de las favorables condiciones, la burbuja no tiene visos de producirse, al menos por el momento, por las razones dichas en los puntos anteriores. Habrá que esperar para volver a ver niveles de crédito como los de 2007 pero, por el momento, no se dan las condiciones para que esto ocurra.

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