La cultura del ahorro

El consumo ha empezado a reactivarse en 2014 tal y como reflejan las estadísticas que maneja el Gobierno. Este hecho se confirma con las opiniones de grandes grupos empresariales españoles de sectores distintos como Meliá, Galp, Aena, Globalia, Mediaset, Cortefiel o Inditex. Todos ellos comienzan a detectar un incremento en el gasto de los ciudadanos. Se observa una evolución en positivo, el consumo está creciendo. Sí es cierto, pero lo está haciendo a costa del ahorro de las familias, que ha caído. Y ahora lo que importa es la capacidad de ahorro.

Una de las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria es que los bancos ya no financian el 100% del valor de una hipoteca, los créditos ya no son tan accesibles, no tiene tanta importancia que el cliente tenga un contrato indefinido y una nómina fija al mes. ¡No! El esfuerzo, responsabilidad y tesón se premian más que nunca. Eso sí, el desconocimiento hace que los consumidores no sepan realmente la importancia que tiene. Del ahorro se obtiene rentabilidad pero para lograrlo es necesario emprender algunas acciones que ayudan a iniciar un proceso de conservación de nuestra economía. Las mismas se detallan a continuación:

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  • Crear un presupuesto mensual o simplemente tener los ingresos y los gastos reflejados, ayuda a llevar un control. Hay gran cantidad de aplicaciones gratuitas para Smartphones que ofrecen este tipo de servicio. Una de las más utilizadas es CWMoney Expense Track.
  • Obtener rentabilidad a cambio de mantener el dinero en una cuenta de ahorro. Es ideal para el denominado “pequeño ahorrador”. Sin gastos o comisiones de cualquier tipo se puede llegar a ahorrar a cambio de una interesante remuneración y la disponibilidad del dinero es del 100%. La Cuenta COINC de Bankinter es un claro ejemplo, es una de las cuentas remuneradas con una mayor rentabilidad
  • Los depósitos a plazo fijo son muy buena opción para obtener un buen rendimiento a corto y medio plazo, aunque actualmente su rentabilidad se haya visto reducida por los bajos tipos de interes del BCE. En este caso, es importante asegurarse de que no necesitaremos el dinero durante la duración del depósito puesto que las entidades bancarias penalizan la rentabilidad si se retira el dinero antes del vencimiento. Se trata de una de las opciones más utilizadas para los ahorradores más conservadores.
  • Los fondos de inversión o los planes de pensiones conllevan un mayor riesgo y necesitan por tanto, más tiempo para poder tomar una decisión acertada. Para ambos casos, es aconsejable, contar con ayuda especializada.
  • Una buena utilización de la tarjeta de crédito permite ahorrar. Eso sí, su uso, exige disciplina. Aprovechar las condiciones y promociones que se derivan de su uso de un modo racional como repostar gasolina (suele tener descuento), hacerse eco de los concursos y sorteos o conseguir alguno de los regalos mediante la acumulación de puntos, así como interesarse por los seguros gratuitos qué ofrecen, son solo algunas de las ventajas de las que nos podemos beneficiar. Además, si se precisa de dinero y con la tarjeta podemos adelantarlo sin comisiones, es mejor que pedir un préstamo.
  • Las comparaciones no siempre son odiosas. Vale la pena perder un poco de tiempo y comparar precios para poder obtener una mejor oferta en un viaje, en la compra de una tablet… El coste de un mismo producto varía mucho dependiendo de la tienda.
  • Busca aquellos gastos periódicos que puede eliminar o reducir. Por ejemplo, en la factura de la luz la potencia eléctrica contratada no siempre es la que realmente necesitamos y, por ello, la factura de la luz es en muchas ocasiones inadecuada a nuestro gasto. Hay tablas promedio que ayudan a calcular la potencia de cada aparato. Con la ayuda de estas últimas, se puede calcular aproximadamente la potencia necesaria para tu hogar del siguiente modo: se suma la potencia (kW) de todos los electrodomésticos de mayor potencia + 1kW (suma de los pequeños electrodomésticos e iluminación). El total se divide entre 3 (de este modo se tiene en cuenta el factor de simultaneidad). Esta operación da una idea aproximada de lo que realmente necesitamos. Si la cifra varía mucho de lo que se tiene contratado, se puede pedir un cambio en la potencia contratada a la compañía eléctrica, reduciendo la cuota fija que se paga cada mes.
  • El whatsapp ha reducido el número de minutos en llamadas. Muchas son las tarifas aplicadas en móviles que no consumen ni la mitad de lo contratado. Revisar las facturas y buscar alguna oferta para conseguir una reducción a final de mes, ayudará a que el gasto sea menor.

Ahorrar permite conseguir financiación más fácilmente

A día de hoy, no se ofrecen créditos con la misma facilidad que años anteriores. Los requisitos han variado mucho. Hace unos años, la accesibilidad a los mismos era muy alta. Las compañías bancarias rara vez rechazaban dar esta ayuda a cualquiera de sus clientes. Eran tiempos donde “ahorrar” era una acción que nadie se planteaba, se podría decir que pasaba totalmente desapercibida. Ahora, el cambio de tendencia es más que apreciable. Si cada mes conseguimos ahorrar entre 200-300€ tendremos más posibilidades de que nos concedan un crédito que a cualquier persona que cobre más pero que lo gaste todo y que por tanto, no posea una “cultura del ahorro”. ¿Por qué? Para el banco es menos arriesgado prestar dinero a una persona que sea capaz de ahorrar todos los meses que a alguien que no llegue a fin de mes, aunque ingrese más dinero.

El esfuerzo de emprender una nueva “cultura de ahorro” no es fácil. La pereza anidada en muchos de nosotros es un gran enemigo al que debemos hacer frente. Hay diversidad de opciones, algunas de ellas pueden adaptarse más o menos a nuestro perfil. Aún así, una de las mejores iniciativas es dinamizar nuestros ahorros. La diversificación es fundamental. No debemos apostar todo nuestro capital a un único producto pero sí debemos iniciar un nuevo proceso que incentive nuestra capacidad de ahorro.

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