Préstamos personales con garantía hipotecaria de T-Presta

Hasta hace unos años, la concesión de préstamos y créditos era coto casi exclusivo de las entidades financieras, que concedían cerca del 80% del total de la financiación a particulares y a empresas. Con la crisis, la sequía del crédito bancario y el dinero electrónico surgido al calor de las nuevas tecnologías, han aparecido nuevos actores en este mercado que conceden créditos de forma rápida y prácticamente sin ningún trámite.

En cualquier caso, los créditos rápidos no han podido todavía suplir la importante labor de las entidades financieras, en especial en aquellas operaciones de elevada cuantía. Un hueco que todavía persiste y que, de alguna manera, está intentado ser copado por nuevas empresas de concesión de préstamos de elevada cuantía con garantía hipotecaria como T-Presta, una entidad financiera que nos ofrece una oportunidad rápida, cómoda y sin gastos para obtener una suma más grande de dinero en muy poco tiempo, utilizando para ello nuestro inmueble como garantía.

Dependiendo del inmueble, de su ubicación geográfica y del plazo del préstamo, podemos solicitar hasta el 40% del valor de nuestra vivienda, con un máximo de 300.000 euros, y un tipo de interés que, en ningún caso, estaría por debajo del 10%. El plazo de amortización es de entre 1 y 15 años, con la posibilidad de pagar sólo intereses durante los cuatro primeros años y devolviendo el capital al final del vencimiento del contrato.

Además, podrás solicitar el préstamo incluso si figuras en algún fichero de morosos como RAI o ASNEF; de hecho, una de las razones por las que T-Presta concede préstamos a sus clientes es, precisamente, para poder salir de alguno de estos ficheros de morosos pagando las deudas que hayamos contraído en el pasado. Además, T-Presta no pide documentación sobre los ingresos a sus solicitantes y es posible solicitar un crédito aunque ya estemos pagando una hipoteca, siempre y cuando ésta no supere un límite que dependerá de cada vivienda.

¿Qué comisiones y gastos tiene?

El préstamo con garantía hipotecaria con T-Presta tiene una serie de comisiones que es importante tener en cuenta. A pesar de que el estudio es gratuito, la tasación corre por nuestra cuenta, y se descontará en el momento de la firma ante el notario. Además, es posible devolver el préstamo de forma parcial o total y de manera anticipada pagando por ello una penalización mínima del 0,5% los cinco primeros años y un 0,25% si lo devuelves pasados los cinco primeros años.

En cuanto al resto de gastos, es importante destacar los intereses de demora, ya que si no efectúas el pago el día cinco de cada mes mediante ingreso en cuenta bancaria, se aplicarán unos intereses de demora por cada día transcurrido y 30 euros por cada pago fuera de plazo.

¿Cómo puedo pedir el préstamo?

La solicitud del préstamo se realiza a través de la página web de T-Presta, indicando el nombre y apellidos del solicitante, el importe que necesita y la dirección del inmueble. En 24 horas, la empresa se pondrá en contacto con nosotros valorando la viabilidad de la operación.

Si la operación es viable, el cliente deberá presentar una documentación consistente en una nota simple (si existe), el contrato de compraventa del inmueble, el último recibo del IBI pagado y el DNI. Después de aprobarlo, se procederá a la tasación del inmueble, que suele tardar unos tres días hábiles, para proceder a la firma ante notario del préstamo con garantía hipotecaria. En total, suele transcurrir un período de cinco días hábiles entre el análisis de la operación, la tasación y la preparación de la documentación hasta que el cliente recibe el dinero mediante cheque bancario.

¿Es un préstamo pensado para mí?

Los préstamos con garantía hipotecaria de T-Presta están pensados para obtener la liquidez necesaria y utilizarla en lo que más necesitemos, ya sea comprar una vivienda, cancelar deudas pendientes, salir de RAI o ASNEF o para realizar una reforma en nuestra vivienda, siempre y cuando tengamos una vivienda en propiedad y queramos hipotecarla.

Ahora bien, nos encontramos ante una alternativa para la cual estamos utilizando nuestra vivienda como aval, con las implicaciones que tiene. En caso de impago, además de los intereses de demora, la entidad financiera se quedará con nuestra casa, que tanto nos ha costado pagar a lo largo de los años. Así que, antes de realizar cualquier solicitud, quizá sea interesante sentarse y pensar, ¿de verdad necesito el dinero?

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