¿Fondos propios o ajenos para financiar las inversiones?

Cuando una empresa tiene la necesidad de financiar cualquier inversión, puede optar bien por utilizar recursos ajenos o bien recursos propios. Los primeros son los que no forman parte del patrimonio de la empresa y que provienen de fuentes de financiación ajenas a la empresa o a sus propietarios (como por ejemplo, los préstamos concedidos por una entidad bancaria) mientras que los segundos consisten en las aportaciones de los socios o de terceros con participación en el capital social (sociedades de capital riesgo, Business Angels…) o de la financiación que la empresa es capaz de generar por sí misma (reinvirtiendo los beneficios, por ejemplo).

Pero ¿qué es mejor? ¿Utilizar recursos ajenos o utilizar recursos propios? A priori, parece que la mejor forma de financiar nuestras inversiones es atrayendo capital y recursos propios puesto que, de esta forma, se reducirá el endeudamiento y nuestra empresa será mucho más solvente. Sin embargo, es necesario tener en cuenta una serie de aspectos que pueden hacer cambiarnos de opinión: ni financiar todo nuestro activo con recursos propios es bueno ni utilizar endeudamiento es necesariamente malo. Continue reading