Tipos de préstamos hipotecarios

Existen muchísimos tipos de préstamos hipotecarios distintos, que se adaptan a los múltiples tipos de solicitantes y de inmuebles sobre los que se contratan. Las entidades bancarias y financieras ofrecen un amplio abaníco de posibilidades según las necesidades del cliente, aunque últimamente se hayan restringido bastante las concesiones y la variedad de hipotecas debido a la crisis.

Existen distintos criterios para la clasificación de los préstamos hipotecarios. Aunque el criterio más común es el tipo de interés, también podemos clasificar las hipotecas según su duración o su tipo de tasación, además de otros casos especiales como las hipotecas multidivisas, las hipotecas con carencia o las hipotecas de refinanciación.

Tipos de hipotecas según el tipo de interés

Clasificando los préstamos hipotecarios según su tipo de interes podemos encontrar 3 tipos: hipotecas con interés fijo, con interés variable y con interés mixto.

Hipotecas con interés fijo: En estos préstamos hipotecarios, el tipo de interés se mantiene constante durante todo el periodo de amortización. Por lo tanto, la cuota se mantendrá fija (si no modificamos las condiciones) y no sufrirá variaciones. El interés de estas hipotecas suele estar por encima de las de tipo variable, así como los gastos de cancelación, pero no estaremos a merced de los indicadores de referencia.


Hipotecas con interés variable: El interés de estos préstamos hipotecarios varía durante el período de amortización, siguiendo un índice de referencia. El índice más utilizado actualmente es el Euribor, aunque cada vez se habla más de la introducción de un nuevo índice de referencia más estable, como el IRS (Interest Rate Swap) En este tipo se incluye también un subtipo que són las hipotecas de cuota fija, en las que se paga siempre lo mismo cada mes, pero dependiendo de las variaciones del índice de referencia se acabará de amortizar más pronto o más tarde.

Hipotecas con interés mixto: Se trata de préstamos hipotecarios que combinan los dos tipos anteriores. Suelen tener un primer periodo de varios años en los que el tipo de interés se mantiene fijo para, posteriormente, pasar a un tipo variable durante el resto del período de amortización.

Tipos de hipotecas según su duración

Hipotecas de corta duración: El período de amortización de estas hipotecas no excede los 15 o 20 años y sus cuotas son muy elevadas, aunque también se pagan muchos menos intereses y por lo tanto la cantidad finalmente desembolsada es mucho menor.

Hipotecas de larga duración: Ampliamente extendida durante los últimos años de la burbuja inmobiliaria, porque el excesivo precio de las viviendas obligó a todo aquel que quería una casa a alargar el período de amortización para obtener una cuota asequible. Són hipotecas de 30 o más años, pudiendo llegar hasta los 50 años. En este caso el importe pagado en concepto de intereses es enorme, con lo que al finalizar la amortización, los intereses pagados al banco podrán ascender al 50% del dinero prestado (por una hipoteca de 300.000 € se puede acabar devolviendo al banco un total de 450.000 € sumando todas las cuotas)


Tipos de hipotecas según el tipo de tasación

Este tipo de clasificación de préstamos hipotecarios se divide entre los que cubren menos de la tasación del inmueble (habitualmente el 80%), los que cubren el 100% y los que cubren más del importe del inmueble para cubrir otros gastos.

Éste último tipo era muy popular durante el momento álgido de la burbuja, donde era habitual que los bancos concedieran el 120% de la tasación, para que los receptores del préstamo pudieran amueblar la casa, comprarse un coche, hacer un viaje o utilizarlo para lo que desearan.

Por supuesto, cuanto mayor es el porcentaje que cubre el préstamo hipotecario sobre el valor de tasación, mayores deben ser los avales que lo garanticen.

Otros tipos de préstamos hipotecarios

Préstamos hipotecarios multidivisa: El préstamo se concede en una o varias divisas extranjeras, aplicándose los tipos de interés de estos mercados.

Préstamos hipotecarios subrogados: Son hipotecas que se han cambiado de entidad financiera para conseguir unas mejores condiciones en cuanto a intereses y comisiones.

Préstamos hipotecarios con carencia: Inicialmente pensados para la gente joven, estas hipotecas no se empiezan a pagar hasta pasados unos años.

Préstamos hipotecarios flexibles: Se trata de hipotecas que combinan distintas características de los distintos tipos de préstamos hipotecarios, adaptándose a las condiciones especificas del cliente.

Cálculo de préstamos

Si deseas calcular la cuota mensual y la cantidad total de intereses que pagarías según el importe, el tipo de interés y el plazo, puedes usar nuestra calculadora de préstamos.

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